La siguiente obra donde el Maestro Samael habla enfáticamente de nuestra Maestra, es el Mensaje de Navidad de 1954, en la que le dedica la portada y las primeras palabras.

Mensaje de Navidad de 1954, en la que le dedica la portada y las primeras palabras.

En efecto, aparece una foto de ella en la portada, con vestiduras blancas y cofia también blanca. En la primera página de dicho Mensaje, encontramos el siguiente texto:

“Venerable Maestra LITELANTES, Esposa del Venerable Maestro AUN WEOR”.

Esta Dama-Adepto goza de la conciencia continua, y a través de innumerables reencarnaciones logró educir y vigorizar ciertas facultades ocultas que, entre otras cosas, le permitieron recordar sus vidas pasadas y la historia del planeta y de sus razas. Ha sido la colaboradora esotérica del Venerable Maestro AUN WEOR: descubrió los estados de jinas mencionados por Don Mario Roso de Luna y Arnoldo Krumm-Heller.

Colaboró con el Maestro AUN WEOR en la investigación científica de los elementales vegetales que figuran en el Tratado de Medicina Oculta.

Esta Dama-Adepto es uno de los 42 Jueces del Karma, es absolutamente silenciosa, y como quiera que jamás hace gala de sus poderes ni de sus conocimientos, los pedantes de la época han agotado su baba difamatoria contra ella.

El Gurú Litelantes trabaja anónima y silenciosamente en el Palacio de los Señores del Karma.

Esta Dama-Adepto es el Alma gemela del Venerable Maestro AUN WEOR, y a través de innumerables reencarnaciones ha sido siempre la fiel compañera del Maestro.

Esta poderosa vidente, tiene en su mente toda la sabiduría de los siglos, y con sus facultades clarividentes ha colaborado con el Maestro AUN WEOR, estudiando los distintos departamentos elementales de la Naturaleza.

(Véase Rosa Ígnea y Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica por AUN WEOR)

Venerable Maestra Litelantes

De estas palabras podemos deducir las siguientes conclusiones:

  • Goza de la conciencia continua.
  • Tiene facultades ocultas que, entre otras cosas, le permitieron recordar sus vidas pasadas y la historia del planeta y de sus razas.
  • Ha sido la colaboradora esotérica del Maestro Samael.
  • Descubrió los estados de jinas.
  • Es uno de los 42 Jueces del Karma.
  • Jamás hace gala de sus poderes ni de sus conocimientos.
  • Es el Alma gemela del Maestro Samael.
  • En todas las reencarnaciones ha sido siempre la fiel compañera del Maestro.
  • Es una poderosa vidente.
  • Tiene en su mente toda la sabiduría de los siglos.
  • Ha colaborado con el Maestro estudiando los distintos departamentos elementales de la naturaleza.
  • Con su ayuda pudo el Maestro Samael escribir “Rosa Ígnea” y “Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica”, y podemos decir que toda su obra.

La Venerable Maestra

Esta Dama-Adepto es uno de los 42 Jueces del Karma, es absolutamente silenciosa, y como quiera que jamás hace gala de sus poderes ni de sus conocimientos, los pedantes de la época han agotado su baba difamatoria contra ella.

La primera obra que escribió el Maestro fue la “Puerta de Entrada a la Iniciación”, también llamada “El Matrimonio Perfecto de Kinder”, editada en 1950.

En su “Tratado de Medicina Oculta y Magia Práctica”, que se editó en 1952, ya habla abiertamente de la Maestra y de sus extraordinarias facultades.

Para 1954 ratifica lo dicho sobre ella y además amplía su catálogo de facultades; empero, también expresa que “los pedantes de la época han agotado su baba difamatoria contra ella”, lo cual sería una constante en su vida.

En efecto, hasta la presente fecha —posterior a su desencarnación— se siguen complaciendo los pedantes, santurrones y sabihondos de la época en agotar su baba difamatoria contra ella.

Bien sabemos por la propia Maestra, sus hijos y algunos estudiantes de aquella época, que desde el principio de la misión del Maestro Samael, la mayoría de sus “seguidores” la miraban con desprecio (entre otras cosas porque no era conferencista ni universitaria), procuraban humillarla y la relegaban a la cocina.

Sin embargo, ella siempre soportó con la mayor ecuanimidad estos desprecios, pues afirmaba que no hacía caso de las malas voluntades ni de las habladurías de la gente, que al contrario las agradecía, que un favor le hacían, pues al menos hablaban de ella aunque fuese mal; que la gente no le pagaba el teléfono ni la renta ni sus cigarros ni sus caprichos; que mientras más hablaran mal de ella más comía, más se divertía y más paseaba; que es una locura hacer caso de los que maldicen de uno, pues si hiciera caso de lo que la gente decía de ella hace mucho que hubiera desencarnado, etc., etc.