La Sagrada Maestra Litelantes

La Venerable Maestra LITELANTES

La Venerable Maestra LITELANTES, quien en vida llevara el nombre profano de Arnolda Garro Mora de Gómez, es la más exaltada Maestra de Misterios Mayores desde los albores del gnosticismo.

Ella fue la esposa-sacerdotisa del Venerable Maestro SAMAEL AUN WEOR, nuestro Fundador y Guía, el Cristo Rojo de la Era de Acuario.

En efecto, los Venerables Maestros de la Blanca Hermandad, la Hermandad de la Luz, la Muralla Guardiana, el Círculo Consciente de la Humanidad, no se cansan ni desalientan por la ingratitud de esta humanidad doliente, sino que por amor al Altísimo siempre están activos entregándonos el mensaje redentor a través de las periódicas encarnaciones de Vishnú —el Segundo Logos, el Cristo—, los Mensajeros Divinos o Avataras, como dicen los indostanos, cuya última encarnación fue nuestro amado Maestro Samael Aun Weor, el sagrado esposo-sacerdote de nuestra Señora Litelantes.

foto de la Venerable Maestra Litelantes

Con el tiempo pudimos darnos cuenta que el brillo crístico de nuestro amado Maestro, la fuente de esa sabiduría, lo que verdaderamente hacía chispear el fuego sagrado —el fohat— en el verbo, inteligencia, voluntad y sentimientos crísticos de nuestro Señor Samael Aun Weor, estaba en la Virgen de la Ley, su esposa sacerdotisa, la V.M. Litelantes.

Ella lo inició tanto en el Templo del Santo Grial de Monserrat —a donde ella asistía desde los 13 años— como en la Gran Cadena, donde recibió el Maestro la primera iniciación del fuego.

También lo inició en el manejo de las fuerzas jinas para volar por los aires del misterio, en los misterios mayores del fuego y del Tribunal… y nuestro amado Maestro así lo reconoció y preconizó ampliamente en su obra y vida diaria.

Venerable Maestra Litelantes

Sin duda alguna, del Quinto Evangelio se desprende con rectitud y firmeza, que la V.M. Litelantes fue la Maestra del Maestro.

(Las Tres Montañas, Misterios Mayores, Medicina Oculta, Rosa Ígnea, etc.)

Muy presente estuvo el Sagrado Tribunal del proceso del iniciación de nuestro Fundador y Guía, el V.M. Samael Aun Weor ―Cristo Rojo de Acuario―, tanto que le envió como esposa-sacerdotisa a una hija de nuestro Señor Litelantes, Gran Maestro de la Sala de la Justicia Cósmica, la Sala de Maat.


Nuestra bendita Maestra fue el sagrado matraz del Maestro Samael Aun Weor, su atanor alquímico, donde el Maestro recibió el fuego, el fohat, la llama ardiente de la sabiduría, para entregarla a la humanidad doliente, para donarnos esa extraordinaria sabiduría que permaneció oculta durante milenios...

Nuestra bienamada Maestra elevó al Señor Samael Aun Weor a las alturas inefables del Pleroma, hasta el propio cielo de Arabot, el más elevado según la tradición, según la cábala.

¡Salve Litelantes, Señora de la llama, fuente de la llama, de la ardiente llama de la Sabiduría, Maestra del Maestro Samael!

Recordemos que el propio Maestro Samael afirmaba que ella nunca había caído, por lo que —con su Piedra Viva— ha estado presente apoyándolo, levantándolo siempre, hasta el momento preciso de lograr la purísima concepción, el parto alquímico de esa maravillosa encarnación de Vishnú: el Buddha Maitreya, el Kalki Avatara de la Nueva Era Acuaria. ¡Salve Maitreya! (que significa: “Aquel cuyo nombre [Verbo] es bondad” ).

Maestra muy especial debe ser quien logra levantar a un Kalki Avatara, es decir, el que anuncia los tiempos del fin precisamente cuando éstos han llegado, cuando los estamos viviendo.

En verdad que debe ser una estrella muy distante y muy sacrificada la que venga a gestar un Kalki Avatara en este planeta-karma de los mundos-equivocación de los dioses, es decir, lo peor del cosmos.

Si como dijo el Maestro que cada uno de nosotros viene de una estrella y que hay tantos Padres como estrellas en el firmamento, en verdad que debe ser una estrella de excepcional brillo la que se encarnó en la esposa-sacerdotisa-madre alquímica del Venerable Maestro Samael Aun Weor, Buddha Maitreya, Kalki Avatara de Acuario.

Ciertamente, esa estrella llamada Litelantes descendió a estos obscuros parajes y rescató la Gnosis ancestral, cuando la despertó dentro de su esposo-sacerdote Samael Aun Weor...

Y descendió a nosotros una Maestra Cristificada, la Virgen del Tribunal, la que nunca lanzó su Piedra al agua, la que vive tomando cuerpos “para ayudar a los que no se dejan ayudar”, y convivió con nosotros, bromeó, nos alegró la vida, nos enseñó y nos amó como ninguna otra persona nos ha amado...

Venerable Maestra Litelantes

Su legado para la humanidad, su sagrada herencia es tan extraordinaria como misteriosa, inescrutable...

Sin embargo, se puede decir que el principal regalo que le dio a la humanidad fue levantar a ese Coloso de la Alquimia, el Más Grande Cabalista y Alquimista moderno, ese Maestro Trascendental, el Buddha Maitreya, el Kalki Avatara de la Nueva Era Acuaria: el Venerable Maestro Samael Aun Weor.

¡Salve, Cristo Rojo de Acuario! ¡Bendita sea tu esposa-sacerdotisa, nuestra bienhechora, la Venerable Maestra Litelantes!

¡Salve, Cristo Rojo de Acuario! ¡Bendita sea tu esposa-sacerdotisa, nuestra bienhechora, la Venerable Maestra Litelantes!